miércoles, 29 de junio de 2016

Íncubo

Íncubo, Anthos Lucas

Es pronto aún para medir la pena.
No hemos llegado al fondo de este pozo.
Aún no hay certeza de la nueva puerta,
pero está el bate asido con firmeza.
Con la desvalidez que sólo espera
ese simple resorte que la furia lleva.
No se puede poner sobre las letras
la incertidumbre, el miedo, la falta de razón
de este descenso de acciones descarnadas…
del insulto aguantado en nombre de la ciencia.
Lo que vendrá, en tu ayuda acude.
Sobrepondrá sobre el caos de la sinrazón
la oscuridad total donde da igual
tener los ojos bien abiertos
porque sólo un par de manos lúcidas
podrán salvarte del demonio interior
al que le diste entrada disfrazado de amor.

© Leibi Ng

domingo, 26 de junio de 2016

Boceto para dibujar la queja


Bárbara Bezina
Como ave comiéndose a sí misma,
como líquido animal que se descama.
Boca rota.
Verbo roto.
Aguijón que se deshace en la humedad,
refugiado en la miseria del instante.
Aleteo del infierno que acontece
en el cielo de tu orificio parlante
donde hace nido la lechuza del facto,
mientras en las esquinas de tu lengua,
arde el cadáver perpetuo de la hora
en que pronuncias los conjuros inicuos.
Palabras bifurcadoras de sereno mar
al filo del susurro,
Boca rota.
Verbo roto.
Acertijo fugaz donde consume el cuerpo,
la breve llamarada que lo nombra.

© Leibi Ng

martes, 21 de junio de 2016

IMPROVISACIÓN III


Con Luni y Cori iban a la cama.
Yo leía un cuento para las dos.
Sus cuatro ojazos me contemplaban
mientras cambiaba mi frágil voz.
Al otro día, mi libro estaba
donde jamás lo pensaba yo:
Yin Lai esperaba que lo soltara
y lo tomaba para "leerlo" a sus peluches, a las hormigas, al televisor...
Así mostraba que no bastaban los cuentos sosos que yo contaba.
Quería mi libro sin dibujitos, para crecer tanto como yo.

© Leibi Ng

IMPROVISACIÓN II

Akira Ota


Éramos un cuerpo,
una sola casa:
Los mismos anhelos
la misma emoción.
Nos enamoramos.
Formamos un círculo
de caricias mutuas
de intensa pasión.
Pero el amor quiso
cambiarse de casa.
Me entregó el anillo
con otra marchó.
Hoy vuelvo a quebrarme
faltándome el alma
todo en este día
en que me dijo adiós.

© Leibi Ng

Eres yo



—¿Quién eres?
Soy tú
—¿Qué buscas?
Reconocerme
—Pero tú me conoces
No lo suficiente
—¿Qué quieres?
Que me reconozcas tú.
—¿Por qué?
Tú me has llamado
—¿Yo? ¿Cuándo?
Cuando has llorado

—¡Eres yo!

©LEIBI NG

IMPROVISACIÓN I


Hay un deber cercano a mi costado.
Truenos distantes pasan de cumplidos.
Descifro enigmas en diálogos fijos
estudiados sin formatos o sin tino.
La madrugada arrulla con alas
las lápidas de los poetas muertos.
Pienso sus versos, rememoro hazañas...
La llovizna es llanto.
Consuelo el silencio.
Nubes, movimiento
La luna: ¡Esperanza!

© Leibi Ng

domingo, 19 de junio de 2016

Abandono


Como un madero viejo, cruje.
Con la tristeza ardua de la ilusión menguada.
Como un reloj de arena sepultado en mentiras
una lira sin cuerdas o abandonado piano.
No hay música más triste, desoladora y mustia.
Cruje atado al desánimo, a la inacción abierta...
Desconociendo risas, ilusiones pasadas
cristales destrozados
pared que se hizo astillas
tabla hueca arrancada y luego pisoteada…
Nada puede salvarlo del nefasto presagio.
Es tan viejo y cansado como mansión al tiempo.
Un péndulo aquietado, un respiro encubierto,
zozobra intermitente de un entierro inminente
de la ilusión, los sueños, la vida, el entusiasmo.
Mi viejo corazón cruje como mis dientes
esperando el momento de su final latido.

©Leibi Ng