jueves, 31 de diciembre de 2015

Sospecha



Decir, decir, decir…
Derramarme en palabras.
Ser cascada de letras y de acentos.
Hacer valer la trama preparada,
Enigmático cierre o desenlace.

Volverme así sospechoso misterio.
Insinuar el concepto elaborado.
Hacer pico en cerebros intrigados.
Brotar del hecho inesperado.
Contener como hago el sentimiento.
Ocultar la pasión tras siete llaves.

Sonreír taponando lagrimales.
Hacer creer, dar pistas falsas y mandarme
en lo más íntimo, una verdad que arde
con todo el ímpetu o pulsión latente
romper la realidad y todo su lastre.

Vencer las estaciones del misterio.
Parar en lo posible y lo palpable
que es verosímil el desgarramiento
de un alma que se crece en lo innombrable.

© Leibi Ng

martes, 15 de diciembre de 2015

Foto de perfil

Kuan Yin


Yo no soy Buda
no alcancé la iluminación aún.
Mi rostro cambia por segundo
y mi corazón es un caleidoscopio.
La luz me penetra seguido
por todas las neuronas en sinapsis.
Soy un árbol de dendritas.
Contemplo un rostro estático,
congelado en un plano...
Dentro choca el impulso,
látigo que no cesa
detrás de la acción
-gif reiterado-
respiración
o vida.
Secuencias
permanentes,
cuadros de film,
distintos
a
esta que
soy
reflejada
en el espejo
veleidoso
del cambio.

©Leibi Ng

domingo, 13 de diciembre de 2015

3:33 Tiempo muerto


De la intensidad ya nadie habla.
Se antepone vivir a lo supuesto.
Bastan cincuenta y un segundos
para que ardan las plazas
por no decir tu espalda.

Y luego el resto se enreda en el tedio.

De tres a seis gira el mundo en su centro.
Después reina el desdén por todo hecho.

Bailan cifras compases diferidos.
Reman letras en un foso de olvido.
Y es de lunes a viernes la cita predilecta.

Son dos horas, no más, cifra perfecta
Para ir y volver del carrusel completo.

En el fin de semana hay un silencio
que es simple tiempo muerto.

©Leibi Ng

Nada


Tan cercano el perfume, tan efímero...
Respirándote me convertí en la nada.

©Leibi Ng

Decorado


A una le da por mandar cartas
en momentos de pecho engrandecido,
cuando el esternón no aguanta la presión por el vacío.
Son impulsos que llevan a las letras
que siendo tantas, apenas alcanzan
para sacar del alma las molestias
que la contradicción mete con saña.

No hay luz, estrella o Norte
que oriente ni conforte...
Solo el estéril decorado
de una puesta en escena
que sin regia
se queda sin actores,
sin escena.

©Leibi Ng

martes, 8 de diciembre de 2015

¿Cómo?

Jacob Wrestling with the Angel, by Alexander Louis Leloir, 1865

¿Cómo he de protegerte caro mío?
Tú tan solo ante tan duras pruebas;
enfrentado al dolor que tú engendraste,
asfixiado en el centro de tu pecho.
Librando, débil y menguado, el cruel acento
de alarido mendaz, de un abuso de género.
¿Dime de dónde traeré a los héroes
que libren la batalla de tu duelo?
¿Con que capa harán sus uniformes
los valientes que luchen con denuedo?
¿De qué color será la sangre de heridos
o caídos en combate, si el rojo es todo mío
por la furia, la pena y la impotencia
de no estar donde debo en este instante?

©Leibi Ng