domingo, 6 de mayo de 2012

Tierra de mi padre



"Yo te quiero tanto, y tú aún no lo sabes". Canción.

El viaje por la tierra de mi padre
pone en mis ojos más que este paisaje
aquí el sonido de la voz del aire...
allí la historia del sampan amigable.

En esa isleta de kiosko y luna llena
una y mil veces se entregó a la espera
de la Fortuna, diosa aventurera
que un día te besa y al otro te desprecia.

Archipiélago de nubes no siempre favorables
ejército de aire, galeones inmutables;
el collar de neblina renueva el horizonte de
arrozales que resguardan fatiga.

Los torreones medievales escoltan el ocaso
que no se diferencia de la aurora.
Almenas solitarias impiden invasiones pendientes
y el labriego perenne hace crecer la colza a los pies del nieto
unico fruto de la familia indispensable.

Si feliz transcurriera al encuentro del tiempo,
del trabajo abrazada,
no es cierto que se fueron de ocupación carentes:
donde hay conocimiento, nada queda al fracaso.

© Leibi Ng