viernes, 5 de agosto de 2011

Quisiera ser Alina


Quisiera ser Alina
así perfecta
que con solo un puñito de palabras precisas
endereza la curva de Mobius
o no la endereza, la atieza,
o no la atieza, la bordea, 
o no la bordea, la ciñe,
o no la ciñe, la dibuja,
o no la dibuja, la libera.

Quisiera ser Alina
con su sonrisa franca
con su cabello rubio
con su abnegada entrega
y esa capacidad de ser franca y austera
leal amiga y certera.

Pero soy solo yo
con mi té de crisantemos
y capullitos de rosa
con mi montón de libros
lecturas inconclusas
irresoluta la mirada porque
aún no he terminado el poema
con mis medicamentos que dejo caducar
con mi mirada puesta en un chien andaluz
y en una hija ausente y otra presente
como los ojos de Trueba
sin esperanzas de una favela en Brasil.

2 comentarios:

Gibram dijo...

Los crisantemos cuando es Té endulza lo que no queremos que se endulce.Como una cara de costumbre que hace la entrada en la favela de Brasil. Es la persecución de lo que es uno, lo que uno no es y la aceptación de si mismo. Si no de Sartre puede ser algo de Heiddeger y sobretodo, este es un escrito y bello poema muy profundo...

Leibi NG dijo...

El juego de las palabras también endulza o amarga al azar. Lo cierto es que esta vida es una especie de persecución para explicarnos a nosotros mismos y bregar con la torpeza de explicar a nuestros hijos lo que ni siquiera entendimos. Gracias. Saben a miel esas palabras.