jueves, 30 de junio de 2011

Despilfarro


Porque no tengo casa, ni tierra ni sombrero,
paseo con la levedad de ir por delante.

Los amigos los pierdo si comprueban
que no tendrán conmigo más que aromas e instantes.

Terminarán girando sus índices en sienes
dictaminando que soy el despilfarro
 de la vida, la luz, la palabra y los sueños.

Que yo me doy entera
o dividida para todos
porque entregando es como se recibe
la llave que hace libres
mis dos alas.

© Leibi Ng

De la imagen: http://nohaycomolodeuno.blogspot.com/2010/11/corteza-7.html

martes, 28 de junio de 2011

Te invoco como a un mantra

En el horóscopo chino, soy caballo. Me enamoro de causas imposibles tal vez porque siempre quiero ser  LIBRE.

NO SE ME VA TU NOMBRE
no se quita,
no hay forma de borrarlo o desterrarlo.
Se ha clavado en las sienes como historia incestuosa o de morbo -que es la que permanece-.
Tenaz en la costumbre, regurgita y sabe tanto a ti como tu aroma. Por eso las paredes
se sorprenden cuando miro a los lados buscando como loca tu persona.
Te quiero vomitar y no consigo la arcada que te expulse de un buen chorro.
Mira que yo me afano en extraerte
pero te hundes aún más
como el secreto
que un día me confiaste.
Como la sangre coagulada en una herida abierta
no cesa la hemorragia de tus letras
y no me vale nada extrangularlas
separarlas por sílabas, taparlas...
Llegué incluso a colgarte, cual pañuelo después de echarte un frasco de legía
y fue tal el arraigo de tu nombre
que terminé más pálida que un lirio:
blanca yo cual fantasma; firme tú en negativo.
Otra vez te escribí mil veces, destrozando el papel
llena de rabia y luego lo doblé pliegue por pliegue
para enterrarlo en un pomo de dura porcelana.
Te hundí, te hundí, te hundí...
de tierra pisoteada y luego
regresé borrando huellas para no retornar jamás al prado.
Pero esa noche, al posar mi cabeza en la almohada
en un momento, ¡ay! un breve instante propio
te volví a pronunciar y fue como romper
de nuevo los cerrojos. Entre llanto y dolor
grité una y mil veces más tu amado nombre
vencida porque sé que en carne abierta
gangrenada estaré hasta que un rayo
me cercene.
© LNG

sábado, 25 de junio de 2011

Desolada

Andreea Anghel CIGARO

En esta antología que se quiebra,
ensarto las palabras que no anidan, 
escupo una por una las distancias 
que sangran por la herida 
de cualquier piel emana roja 
y densa corre hacia el centro de gravedad del alma 
pretende remojar su origen 
sabiendo que la caída es perpetua 
e imperfecta 
solemne soporta la crueldad de los enmarcados 
decorando la tristeza con la inmovilidad 
de los mosaicos 
sin sorpresa abre los ojos a la suerte 
del alma en pena que habita en los retratos 
sabe que no vendrá 
la casa entera es propiedad del llanto 
y devora sus lágrimas cubriéndola de polvo, 
no de estrellas ni de motas de Cosmos, 
sino de angustia y gris, 
resignación y pena amueblada 
víctima de su afán por perpetuar la especie 
se sienta en el umbral 
a ver si el hambre de lo desahabitado 
la deja un día más con vida.
©LEIBI NG