sábado, 18 de septiembre de 2010

Paradoja



Le pregunté al poeta:
¿Son para mí tus versos?
Él hombre miró lejos,
a un sueño casi muerto...
"Sí... pero no.
La musa de mis versos
se amuchedumbra en voz...
eres tú... pero no...

Cuando te beso tiemblo
y cuantas me han besado renacen como flor;
saudades de otros tiempos recuerdan una cosa:
de quien ahora te ama, es la misma pasión.
¡Entonces, no me beses!
Le dije, caprichosa,
rechazando su boca, su caricia, su voz...

Él, triste miró al suelo,
muy hondo suspiró:
"Entonces, si me dejas:
¡para tí mi canción!"

©Leibi Ng

1 comentario:

Davidopoulos dijo...

Me gusta tu sí... pero no...; me gusta!