viernes, 31 de diciembre de 2010

La quinta


Yo amé a Parménides por quinta vez.
Hice viajar mi mente en sus proemios
y deslicé la mano entre sus rizos tibios:
quedé varada entre el ente y las apariencias
en medio del ágora marmóreo.

Yo degasté mis sandalias de piel de cervatillo
recorriendo el sendero de sus palabras.
Estiré el cuello tratando de entender
los aforismos surgidos de su voz:
no hubo mayor empeño en todo el Hélade.

Transité por la resplandeciente arena del desierto
sorbiendo el rocío de sus labios;
llegué a pensar que era verdad real
su cabeza yaciendo a mi costado.

Navegamos el río donde Heráclito
se vio dos veces en la transparencia
y coincidimos en el mismo puerto
antes del quinto encuentro.

Yo amé por quinta vez la idea
pero una cosa es ser y otra lo etéreo
me encontré en la oscura madrugada
sorbiendo sales de mi propio cuerpo

Yo amé por una vez
ahora me acuerdo.

© Leibi Ng

martes, 21 de diciembre de 2010

Turgente, acuática, firme...


Turgente, acuática, firme...
...desbordada,

Soy la vida que se erige en oleadas
Soy el clima imbatible ante la muerte
Soy la fuerza de la espera finalizada.

No me nombres
Soy el tiempo, génesis y síntesis
Soy la crónica de los hechos que no narras
En mí se descubrió el verbo y la palabra cantada.

Yo te beso y en mi luz se desparraman madrugadas de suspiros encendidos como cocuyos de lava.

Y si emerjo, de dos lunas brotando: sangre y agua, miel y leche en abundancia
No me temas
Dunas nuevas moldeadas son la dicha y el placer

Amado, sólo tú puedes traerme la albahaca,
manojos de yerbabuena y romero bautizados de rocío.

Yo te espero cobijando en mis pestañas
la ternura de mi vientre habitado
por sonrisas y alboradas.

© Leibi Ng

Cuadriga

Mi alegría, mi llanto, mi vida, la nobleza


Apreso dos tiempos:
Uno en que yo misma me encontré escuchando el Universo
Otro en que tus letras se hicieron bolero.

Hoy siento lo mismo que en aquella tarde:
pulso disparado y el júbilo de la sorpresa,
mi árbol ilumina la estancia dormida.

Un árbol de vida verde, azul turquesa,
un murano frágil de belleza nueva
lo más cerca tuyo
el amor certero que cruzaba el cielo
volaba, volaba sobre un mar en calma
sonreía blanca como una gaviota
abría sus alas con su envergadura
como carta blanca
como una esperanza
aromatizaba mis noches despierta

No hacía falta lumbre, ardían tus palabras
No me alimentaba, de ti estaba llena
No había nada, nada que me hiciera falta
Ni la vulgar vida me amarraba al suelo

La cuadriga vino, piafó en mis aceras
robustos, briosos, corcovearon vivos
se inundó la calle con firmes relinchos
me monté a la grupa, me comí el desierto...

Pero volvió el ruido
mi interior de nuevo se llenó de objetos
nadé entre cacharros, estiércol, culebras...
oscura la senda, lloré en el vientre metálico
del gusano atestado rodeada de zombis.

Soledad extraviada, se llevó mi paz
angustia monstruosa, campo de batalla
¿todas las que aman beben luz y mieles
para en el patíbulo su dicha pagar?

Ah, luz, no me faltes
ahora que todo son viejos recuerdos
mi sonrisa es plena, mis sueños tranquilos,
mi andar más sereno
y mis cicatrices se olvidan adentro.

© Leibi Ng

jueves, 18 de noviembre de 2010

Duermevela

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Ahora que en tu mundo es otro día
y al mío le faltan espacios de acogida
Ahora que se me olvidan los números del móvil
en franca estratagema para no escuchar nueva vez
la acompasada voz del desconcierto
Ahora que los álamos vuelan al viento
mariposas nerviosas de terciopelo y plata,
la sopa humea en la mesa dispuesta
y los ojos del gato lanzan inquisidoras llamas
Ahora que ella se mira en el espejo frágil
de su esperanza tierna y es todavía la que soñaba ser
Ahora que soy igual que como era
Ahora que aún sin rostros las voces no intimidan

Ahora
            comprendo que tú duermes
y yo estoy viva.

© Leibi Ng

viernes, 24 de septiembre de 2010

Para Analie


Sumergirse en tus ojos intimidaba
tan puros, tan sinceros, tan abismo...
bloqueabas sin saberlo las coartadas
de una madre trasnochada.
Tuya fue la elección:
en mi dolor postrada y sin abrigo
un halo de anestesia sin efecto
galenos de otro cuerpo
madrugada, votaste por mi cuerpo;
anidaste aquél día de noviembre
en mi vientre turgente que estrenabas.

Niña de piel tostada
roja fruta anhelada
boquita de uva recién lavada
tu miedo es el mío cada madrugada.

Muchachita nueva
bailar te hizo gracia
la madre cansada
canta al Che Guevara;
la abuela se lleva las manos al cielo
clamando cordura para esa muchacha.

Papá te ha dejado llorar tenuemente
porque tu sonrisa le deja sin habla
Niña que soplando bolitas de seda
apagando cirios y tosiendo fuerte
corriges las cuerdas vocales de hada
sirena del cielo que vino extraviada.

La música suena, sales disparada
al fondo de un patio de duendes poblado
y luego corriendo llevas lunas negras
a la cueva inmensa de un fauno gigante.

¿Qué pasa? -pregunto
-El monstruo ha cargado con las voces-voces;
sólo te ha dejado cartones pintados...
Miro preocupada tus ojos inmensos y
tu diferencia me obliga a pensarte
como el premio grande que Dios me ha enviado.
©Mamá

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Pasó o no?

He leído que al escriba lo analizan
y de un modo u otro, al cabo de los años,
se sabe si escribía ficción o vida misma.
Qué fue homosexual, que fue lesbiana,
que robó, que mintió, que fue un filántropo,
puede ser que su vida, una pantalla, le ayudara a ocultar
su pederastia... o quizás que generoso, su fortuna legó al orfanato.
Pero yo no me esfuerzo más, pues tan humilde, soy una simple gata
que aprovecha lo que la tecnología pone al alcance de cualquiera.
Supe que la gente verbaliza para entenderse a sí misma.
Yo escribo por lo mismo, y de paso palabralizo.
Si el verso brota desgarrado
Creerán que es autobiografía?
Y una vez que nos quitamos las manías
http://pedropalencia.blogspot.com/
de ocultar y mentir a cualquier precio
¿a quién le importa si esta letra mía
fue verdad o es invento?
Tanta calamidad me pisa los talones
Y no amanece nunca
Ni deja de caer esta llovizna
como si se tratara de otro pueblo
conocido una vez, reconocido.
Y cuando estás así. Cuando no puedes más
se obliga uno mismo a contestar.
Lo peor que me puede pasar
es que un rayo me parta
es pisar un alambre electrificado en medio de un gran charco
que me trague la boca de la tierra
que al pasar, un tronco de árbol se desprenda de raíz y me aplaste
que el río se desborde y me arrastre
que un narcotraficante me use de mula
que me convierta en amante de un ignorante...
pero lo peor de lo peor de lo peor
es saber que sigues respirando todavía.

Yo tenía un marido bueno
tan bueno, tan bueno como solo existe en los sueños.
Una cocina donde se guisaban las tagarninas
Y un arca de refrigerador que atesoraba los garbanzos.
Yo tenía un piso tres, que en realidad era cuatro
Unas ventanas que un día me atreví a desmontar a fuerza de resuello.
Una mesa redonda que llamaba camilla con un hueco en el centro coronado de patas
Un bracero escondido y un disco de calor que me salvaba de morir helada
Yo tenía una televisión donde veía viejas películas del oeste americano
dobladas al español, por supuesto, donde los vaqueros decían “vale” y nunca “okey”.
Había un tresillo donde aplicaba la reflexología a unos pies ajenos que yo creía míos.
También, de vez en vez, los floreros tenían claveles rojos y una alegría de luces acompañaba el trinar de los canarios, que aunque eran varios, en realidad era uno y un día amaneció muerto.
Había a mi disposición unos ventanales que miraban los plátanos pelados en invierno pero en primavera se llenaban de mirlos negros que venían desde el río;
un verano, a los murciélagos les dio por anidar en casa y uno de ellos quedó hecho una bolita en el agua donde tenía la rosa del desierto. Otro, chiquitito, murió buscando el frescor de la fregona húmeda.
Tuve una gata de angora con un ojo azul y otro amarillo llamada Lola. Algo le debo.

Era hermoso pasear de noche respirando el aroma de las madreselvas. Había una paz que yo anhelaba cuando de moza paseaba por las calles de Gazcue y ahora se esfuma tras el esfuerzo de un progreso extraño.
Yo tenía la mejor cama del mundo: ancha y plana. Difícil de hundir… era distinta
Como la cama que servía para brincar lo más alto posible haciendo rabiar a mamá.
Una cama que sólo en sueños tuve. Una vida que yo solo soñé.

©Leibi Ng

sábado, 18 de septiembre de 2010

Paradoja


Le pregunté al poeta:
¿Son para mí tus versos?
Él hombre miró lejos,
a un sueño casi muerto...
"Sí... pero no.
La musa de mis versos
se amuchedumbra en voz...
eres tú... pero no...

Cuando te beso tiemblo
y cuantas me han besado renacen como flor;
saudades de otros tiempos recuerdan una cosa:
de quien ahora te ama, es la misma pasión.
¡Entonces, no me beses!
Le dije, caprichosa,
rechazando su boca, su caricia, su voz...

Él, triste miró al suelo,
muy hondo suspiró:
"Entonces, si me dejas:
¡para tí mi canción!"

©Leibi Ng

jueves, 16 de septiembre de 2010

Mi primera canción a los 15 años

Canción para cantar bajo la ducha

Qué tonta fui
nunca debí
querer tu amor
si no eras para mí.

Que tonta fui
por pretender
cerrar tus brazos
en torno a mí.

Y ahora yo
estoy aquí
sola sin ti
gimiendo mi dolor.

Y ahora yo
veo morir
mi corazón
como muere el sol
con el atardecer.


Qué tonta fui
nunca debí
querer tu amor
si no eras para mí.

© Leibi NG



2da. canción para cantar bajo la ducha



Cuando estás cerca
la piel se me subleva
levanta la bandera
de la espera
en ciega expectativa
como un banderillero
espero ese momento
en que vengas a mí.

Cuando te veo
tus ojos se me abisman
me cortan los suspiros
suspenden mi vivir.

Y tú no te das cuenta
me miras sin notarme
me olvidas sin hablarme
pasas siempre de mí.

No mates la pasión
que corre por mis venas
no hagas como si fueras
difícil de tener,
sin alma, indiferente
un sueño inalcanzable
un dios en el Olimpo
me matas sin querer.

Yo soy embajadora
sin tregua ni moneda
que negocia la entrega
de tu amor
Y tú no te das cuenta
distante y veleidoso
que me consume el fuego
del amor.

© Leibi NG

domingo, 29 de agosto de 2010

Radar

Existen muchos movimientos literarios, muchos métodos... Yo sólo hurgo en mis adentros, rápido pues no hay tiempo, a partir de una imagen, decir lo que a mis dedos venga. Corrijo poco. Al diccionario voy. Disparates tal vez pero me entiendo. No pretendo decir nada que no sea mío, mas sé que todo lo que soy es fruto de las edades de mis sentimientos. Lanzo todo al azar y sé que en las inmensidades, un alma viva como yo, me escribe; un alma viva como yo, me lee. A ella le dedico estas palabras.

RADAR

Yo sólo te busqué, contorno, nube
en el azul celeste concentrada
tan firme, tan segura, tan demente
que logré desplegar siluetas de alas.

En la panza de muerte del pájaro plomado,
radar de mis desvelos,
recepción de mis días,
esperé tiernamente a tu costado
y me fundí en tu cuerpo de labriego
copulando la luz del huerto claro.

Yo siempre te busqué
sin singladura
como una nueva Gilda tras un Jhonny,
desnudos mis dos brazos de mentiras
desatado rubor de estrellas, cisne
mis dos manos.

Te busqué y grité el comienzo de la era
en una dimensión no descifrada;
negando mis segundos más reales
tu nombre se hizo sangre por mis venas
y tu angustia herida feroz
que aún sangro recordando el tibio tacto.

© Leibi NG

martes, 24 de agosto de 2010

Salto

Obra de Ada Balcácer
Suéltame, sencillamente
mi salto está preparado
tengo los músculos tensos,
los reflejos calculados.
Déjame, ya no hagas drama
ni me quisiste ni quieres
ni me sueñas a tu lado.

Nada me ata a tu casa
tu penumbra me atenaza
soy color que estalla solo
en medio de tanta ausencia.
No negocies, ya no hay plazos;
sueños rotos y quimeras
se arrinconan en la estera.

Los jarrones se parecen
a este cariño estancado
que con sus flores marchitas
van aromando algo malo.

Los colores se han perdido
los mantos parecen ralos
una pátina de duelo se ha posado
en cada cuadro.

Ahí te dejo la energía de un amor desesperado
que lo intentó casi todo por no lanzarse al vacío
pero ha llegado el momento y ¿sabes que?
voy contenta; al decidirlo han venido
muchos tonos en mi ayuda;

no hay matices que me sobren
tengo todo lo que quiero
para empezar desde cero
no importa que al cerrar puerta
me chupe el abismo frío de tu perdida ciudad.

¡Ah, que olvidaba las llaves! No las necesito más.

© Leibi NG

viernes, 20 de agosto de 2010

¿Dónde me quieres ir, Vida?



Cuando quieras, donde quieras
por la sangre que me corre entre las venas
con el brío que me impulsa calle afuera
tras los labios que flexibles no me aprueban
Cuando quieras, donde quieras
bajo el cielo que se aclara o se oscurece
contra el suelo que recorre mis sandalias
en la noche que se abisma en mis pupilas

Donde quieras, cuando quieras
a la hora de los encuentros eternos
para bien o para mal concatenados
ante leyes de los dioses y los hombres
desde el eco que reafirma mi cultura
durante los eones dimensionados de acentos
entre brumas y residuos de vía láctea
hasta todos los aspectos esperados
según mi pasión no escrita
sin que medie fuerza alguna
sobre la faz de la Tierra,
mediante tus reglas de juego,
Tuya soy, oh Vida plena.

LNG
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lunes, 16 de agosto de 2010

Yo soy

Yo soy la niña del pijama a rayas
Miro insomne detrás de la alambrada
Te espero sin saber que no tengo esperanza
Te espero porque quiero creer que vendrás
Te espero tan golpeada que ya no siento nada
Te espero y no me atrevo a dibujar en tierra 
                                 el mándala que auspiciará tu regreso.

©LNG

domingo, 15 de agosto de 2010

Horóscopo uno

Los montes Dolomita. Si vuelvo a ver el Sibillini lo reconoceré.
Ascoli Piceno quedó dentro del alma. Me gustaría regresar antes del adiós definitivo.



Salud:
No es el momento óptimo para escalar el pico Duarte
recuerda que cuando subiste a la Gola dell´Infernaccio
te dio un golpe de oxígeno y caíste en buenas manos.


Trabajo:
Expresas lo que no sientes y sientes lo que no expresas.


Amor:
Nada será como antes.


© Leibi NG

sábado, 14 de agosto de 2010

Meditación trascendental

http://nohaycomolodeuno.blogspot.com/

Una vez entregada, ponderada, aplastada por un peso mayor que el de tus  huesos…
abultada, inflada y desinflada, manipulada.
Penetrada, insuflada, henchida, exagerada,
engordada, pellizcada, mordida y aruñada.
Desgonzada, vertida, ahuecada, agrandada, perforada.
Zarandeada, abombada, volteada, revertida.
Impresionada en la blanca sábana como litografía, despeinada.
Levitada, alzada, suspendida…

Una vez hundida entre la espuma
del almohadón silente que sostiene tu espalda sudada.

Una vez empujada dos mil veces con otras tantas veces impulsada;

deshidratada, hinchada, embestida, agujereada...

Hincada en la hendidura,

                                   obstruida.

Exprimida, amasada y agrandada...

                                  convertida.

Poseída, atestada del líquido de vida taponada.

                               Serenidad te envuelve y vuelas lejos.

© Leibi NG 

sábado, 7 de agosto de 2010

Dolina triste

http://nohaycomolodeuno.blogspot.com/
No lo digas a nadie,
terminé sucumbiendo.
Deshojé crisantemos en un nervioso gesto
que pretendía de ausencia disfrazarse algo inquieto...

No lo digas a nadie
pero el cachorro tierno de mis siempre recuerdos
se niega a los barrotes de un olvido siniestro.

Por favor, no repitas
la endeble fortaleza de mi falsa firmeza
es que profundo en carne, agudas me penetran
agujas que me zurcen tu nombre al rojo vivo con una doble "E"
de "estúpida emotiva",

remiendo más que inútil
pues te me hundes muy adentro
como cenote hueco del agua de tus besos.

©Leibi NG

domingo, 1 de agosto de 2010

Mensaje para Charles Bukowski en el infierno


Yo no soy poeta
No combino las palabras más bellas (las respiro)
Los tropos que enlazan sus esencias se me escapan, (los vivo)
No mancillo la memoria de Lorca (está presente en mi vida cotidiana)
Ni pretendo arrimarme a Machado (estuve en su piel algunas veces)
Últimamente estoy leyendo a Freddy Gatón Arce (y créeme: nada que ver contigo).

Soy tan solo un alma que anhela la belleza de las palabras;
más aún: anhelo las imágenes hermosas que me traen esas palabras.

No puedo empatizar al escucharte hablar de la prostituta que robó tus poemas
primero, porque estabas tan borracho que habías perdido el control de ti mismo, como casi siempre;
segundo, porque como me dijeron una vez: si dejas lo valioso en un lugar expuesto tientas a la suerte.
Y tercero, eres más famoso por tu conducta que por tus poemas.

Sinceramente Charles, creo que la legión que te sigue, y tú lo sabes, no es por la calidad de tu lirismo (¡ja!)
es porque no tienen cojones para autodestruirse con tanto escándalo.

©Leibi NG

jueves, 15 de julio de 2010

Unicidad


Cuando era niña, en aquella azotea de la Luis Reyes Acosta,
la mata de chinola no impedía ver la estrellas
ni los letreros de neón del Queen.
¡Qué deprimente la calle con sus bombillos amarillos!
Un olor a comida china competía con el aroma de cebollas fritas...
Yo contemplaba la noche y me sentía como una hormiga en medio de un viaje planetario.
¡Oh Dios, mi pequeña humanidad rendida a tu maravillosa obra!
Los carros de la 17, en tráfico continuo eran un campo de batalla en donde mi hermano
King Jong voló por los aires, rotos los huesos....

Ahora, miro a la noche de igual a igual y ya no siento mi pequeñez
a la conquista del planeta poblado
para cuando tú quieras yo me fundo, una e indivisible con la nada o el todo
Entonces veremos quién es quién.

©Leibi NG

viernes, 9 de julio de 2010

Mucho Tú


“Amuchedúmbrate en mi cama”
Decía la canción y yo pensaba
En todas las mujeres que te poblaban:
En tu anterior esposa, en tu antes novia, en tu amante de ocasión…
Pero era a mí a quien amabas en ese solo instante
único el cuerpo
No eras muchas ellas,
Eras mucho Tú.
Ladeando la cabeza en agonía
Conteniendo el grito y la respiración
Arrebolado, rojo, ardiente
Sudoroso, esforzado
Chispeante, rumoroso
Bárbaro, náutico
Elemental, esencialmente básico
Espumeante, taurino, potente
Arremetedor
punzante y obstinado...
La agonía deliciosa de un fuerte resoplido
adherida a la fuerza de tu marea indómita
Y todas las demás huyeron espantadas.

©Leibi NG

jueves, 24 de junio de 2010

Yo no necesito tú

nohaycomolodeuno

No necesito estar pendiente de un hilo
para hacer pender mis sueños de tu esternón.
No voy a suspender el péndulo del sí o el no frente a mis incógnitas,
ni leeré el horóscopo de signos intermitentes
no necesito tus labios finos para rememorar
la muerte grande o chica, mediana o ausente.
No necesito un entusiasmo de montaña rusa
para vestirme apresuradamente y salir a desayunar.
No pienso leer a pesados autores que van por donde la humanidad no va:
tan ciegos, tan sordos que sólo pueden entenderse a sí mismos (eso creen).
No me entusiasman las tabernas con su vida bohemia.
No quiero más cafetera que la mía y a mi propia lumbre.
No admiraré ninguna letra que no sea la que yo elija.
No pisaré las calles sin disfrutarme a mí misma en lugar de exhibirme.
No quiero ser de nuevo Wendy frente a Peter Pan
ni quiero envenenarme como Campanilla.
No necesito un templo puesto que yo soy mi propio templo.
Y ahora paso a reinventarme desde mi propio fango.


Leibi Ng
Posted by Picasa

domingo, 13 de junio de 2010

Inventarse un abuelo


Yo no tuve abuelos. No en mi memoria
me negaron sus imágenes, sus caricias y sus cuentos.
Ni siquiera una fotografía en la edad precisa
No existe en mis recuerdos una mirada, una frase, un gesto...
Nada de que acordarme
Nada que reprocharme
Ninguna hazaña para vanagloriarme
Pero en toda la infancia leyendo en libros de textos que la familia contaba con un padre y una madre, cuatro abuelos y muchísimos hermanos, yo me inventaba lo que me faltaba.
Cenar todos a la vez ¡Ah, qué emoción! Escuchar esa voz:
"Baja los codos de la mesa" que nunca penetró en mis oídos.
Hubo ancianos en mi vida memorables para bien o para mal.
Ángeles y demonios en el paraíso y el infierno de la evocación que regurgita en automático desde un cerebro desmedrado
Malhechores y bienhechores para afianzarme el mito
del bien y el mal
Yo no tuve abuelos porque lo que no se imagina no existe
y mi padre estaba tan cansado que no tenía energías para acariciarme, ni hablarme, ni mirarme...
¿Es esta la cara del padre de mi madre?
Puede ser, tal vez,
La cuestión es que con él viene a mi vida
la transferencia nueva del amor que pudo haber cimentado
al dar vida a mi madre, en este caso,
y si él estuvo, ella existe
y por ella, yo estoy.
Al fin y al cabo
Si no te recuerdo. abuelo,
siempre podré inventarte
aunque no lleve tu apellido.

©Leibi NG

jueves, 3 de junio de 2010

Para leer escuchando “Windmills of Your Mind”


Me rodean los centinelas inmóviles de la tumba Qin

Una capa de arena tras otra sepultan mis movimientos
Y quiero gritar, mas no puedo
Y quiero escapar, pero no se termina
Estoy cada vez más pequeña dentro de mi misma
Donde tus recuerdos me tienen prisionera.
Es como recorrer por dentro a un gusano espacial:
viajo directo a la caverna de su boca
donde la luz no llega
y me enterraron viva como a una concubina
en mitad de una pesadilla que regurgita en la memoria
Son los círculos en el agua
De una piedra lanzada con violencia desde la otra orilla. 

Las agujas del reloj arrasan con mis sueños minuto tras minuto;
el mundo es esa esfera suspendida y pendiente en el espacio
que se encuentra dando vueltas sin cesar con una lentitud calculada
que hace flotar los seres y las cosas.

Como badajos desprendidos de mis campanillas
los deja vu que crean retruécanos en mi cabeza
¿Cómo fue que pasaron ocho años tan rápido
y aún me pregunto ¿qué fue lo que dije o hice para
encontrarme sola caminando a la orilla del río?
Sólo los olmos enfermos me contemplan
solos con sus cortezas podridas me miran
¿Eran palos de flamenco lastimeros los que sonaban
en la banda sonora de mi vida?
Sólo la piel arrugada de mis manos con pecas...

Las fotografías siguen el curso del agua
y la melodía que ahora arrulla el amor que nace entre dos jóvenes no se comprende;
los amigos partidos por mitad se me desvanecen
¿son tuyos o eran míos?
Se van corriente abajo mudos, mudos.

Al final de este amor
yo no sabía que los árboles en otoño pierden sus hojas
y que su desnudez es tan cruel como la vida misma.

Los despliegues en un caleidoscopio incoloro
multiplican el centro de mi abismo
sin final y sin comienzo
una dínamo rota veloz tragando anhelos
o es la maldita musiquilla del organillero desdentado de Gran Vía
los recuerdos me aprietan la boca
y retornan para volver a golpearme
en este juego interminable de la evocación que no cesa.

Copyright ©Leibi NG

miércoles, 2 de junio de 2010

Gracias Roberto Sotelo por mostrar bellezas como estas a tus lectores de Imaginaria






Hondo, muy hondo, dentro del cuerpo
habita el alma.
Nadie la ha visto nunca, pero todos saben que existe.
Y no sólo saben que existe,
saben también lo que hay en su interior.
Dentro del alma, en su centro,
está de pie sobre una sola pata, un pájaro: el Pájaro del Alma.
El siente todo lo que nosotros sentimos.

Cuando alguien nos hiere, el Pájaro del Alma vaga por nuestro cuerpo, por aquí, por allá, en cualquier dirección, aquejado de fuertes dolores.
Cuando alguien nos quiere, el Pájaro del Alma salta, dando pequeños y alegres brincos, yendo y viniendo, adelante y atrás.
Cuando alguien nos llama por nuestro nombre, el Pájaro del Alma presta atención a la voz, para averiguar qué clase de llamada es ésa.
Cuando alguien se enoja con nosotros, el Pájaro del alma se encierra en sí mismo silencioso y triste.
Y cuando alguien nos abraza, el Pájaro del Alma, que habita hondo, muy hondo, dentro del cuerpo, crece, crece, hasta que llena casi todo nuestro interior. A tal punto le hace bien el abrazo.



Dentro del cuerpo, hondo, muy hondo, habita el alma. Nadie la ha visto nunca, pero todos saben que existe. Hasta ahora no ha nacido hombre sin alma. porque el alma se introduce en nosotros cuando nacemos, y no nos abandona ni siquiera una vez mientras vivimos.

Seguramente quieres saber de qué está hecho el Pájaro del Alma. ¡Ah! Es muy sencillo: está hecho de cajones y cajones; pero estos cajones no se pueden abrir así nada más. Cada uno está cerrado por una llave muy especial. Y es el Pájaro del Alma el único que puede abrir sus cajones. ¿Cómo? También ésto es muy sencillo: con su otra pata.

El Pájaro del alma está de pie sobre una sola pata; con la otra -doblada bajo el vientre a la hora del descanso- gira la llave, moviendo la manija, y todo lo que hay dentro se esparce por el cuerpo.

Y como todo lo que sentimos tiene su propio cajón, el Pájaro del Alma tiene muchísimos cajones.

    Un cajón para la alegría
              y un cajón para la tristeza,
    un cajón para la envidia
              y un cajón para la esperanza,
    un cajón para la decepción
              y un cajón para la desesperación,
    un cajón para la paciencia
              y un cajón para la impaciencia.


    También hay un cajón para el odio,
              y otro para el enojo,
              y otro para los mimos.
    Un cajón para la pereza
              y un cajón para nuestro vacío,
    y un cajón para los secretos más ocultos
              (éste es un cajón que casi nunca abrimos).
    Y hay más cajones. También tú puedes añadir todos los que quieras.

A veces, el hombre puede elegir y señalar al pájaro qué llaves girar y qué cajones abrir. Y a veces, es el pájaro quien decide. Por ejemplo: El hombre quiere callar y ordena al pájaro abrir el cajón del silencio; pero el pájaro, por su cuenta, abre el cajón de la voz, y el hombre habla y habla y habla.

Otro ejemplo: el hombre desea escuchar tranquilamente, pero el pájaro abre, en cambio, el cajón de la impaciencia: y el hombre se impacienta. Y sucede que el hombre sin desearlo siente celos; y sucede que quiere ayudar y es entonces cuando estorba. Porque el Pájaro del Alma no es siempre un pájaro obediente...y a veces, causa penas.

De todo esto, podemos entender que cada hombre es diferente por el Pájaro del Alma que lleva dentro.

Un pájaro abre cada mañana el cajón de la alegría; la alegría se desparrama por el cuerpo y el hombre está dichoso. Otro pájaro abre, en cambio, el cajón del enojo; el enojo se derrama y se apodera de todo su ser. Y mientras el pájaro no cierra el cajón, el hombre continúa enojado. Un pájaro que se siente mal abre cajones desagradables; un pájaro que se siente bien, elige cajones agradables. Y lo más importante: Hay que escuchar atentamente al pájaro.


Porque sucede que el Pájaro del Alma nos llama, y nosotros no lo oímos. Qué lástima! El quiere hablarnos de nosotros mismos, quiere contarnos de los sentimientos que encierra en sus cajones. Hay quien lo escucha a menudo. Hay quien rara vez lo escucha y quien lo escucha sólo una vez.

Por eso es conveniente,
ya tarde, en la noche,
cuando todo está en silencio,
escuchar al Pájaro del Alma
que habita en nuestro interior,
hondo, muy hondo, dentro del cuerpo...




- Mijal Snunit -
Ilustraciones de Andrea Schreiber

domingo, 30 de mayo de 2010

Generosa María



¡FELIZ DÍA DE LAS MADRES!

¿Qué es una madre sino un ángel alimentador, sostenedor, vigilante, solícito, empático, adelantado, previsor, visionario, adivinador, protector, nutricio, halagador, parcializado a veces, imparcial, concientizador, educador, calibrador, iluminador, alentador, responsable, metiche, autoritario, hablador, justiciero, razonador o impositor, disciplinador, castigador y premiador omnipresente? ¿Qué es sino un General en Jefe?

¡FELIZ DÍA DE LA "GUARDIA" para TODOS!
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domingo, 2 de mayo de 2010

No he de morir en vela

A soportar tu ausencia
me enseñaré a mí misma.
Ejercicio espartano de coraje y silencio.
Desandaré las noches con los ojos rasgados
para mirarte donde te retraten mis ansias.
Tu perfil, tu silueta reconstruiré en penumbras
para que me acompañen en el tedio que aprieta.
Si he de vivir en vela, esperándote siempre,
galoparé distancias sobre el corcel sin riendas
que es tu alma enamorada.
Viviré así aferrada a tu espalda,
rascando los lunares que mis sabanas manchan.

A soportar tu ausencia
me obligan los segundos
en un rechazo hondo de todas las distancias.
Te tengo y no te tengo porque no eres de nadie,
mientras lánguido el tiempo se me agolpa
en la boca con que te llamo y beso.
©Leibi Ng

domingo, 25 de abril de 2010

A veces soy real


A veces en la oscuridad resplandecen
                                                            tus ojos
Tintinea un sonajero y la brisa me besa

Y sé que eres, que estás, que me piensas…

Cada alborada el rocío se cuela entre las sábanas
una gracia luminosa desciende por la estancia
se posa en el lugar que para ti reservo y ahueco el resplandor
como quien da las gracias acunando un tesoro
Es divino el momento y aunque no estés, te nombro

A veces eres real

Abalorio es el sueño rodando en cada vértebra
pájaros, mariposas, rocío, penumbras, flores...

Me descubren las horas derrotada en la certeza:
yo te inventé juntando varias piezas

A veces, giro el rostro aspirando tu aroma
Tanta incertidumbre me da seguridad:

A veces soy real.
 © Leibi Ng

miércoles, 14 de abril de 2010

Abro un cajón pequeño y brotan flores

Abro un cajón pequeño y brotan flores.

Escarbo entre papeles de colores.
Marcadores de libros me recuerdan
las librerías de geografías distantes.
Es como abrir las jaulas, tomar aire
en la urdimbre de alambres del recuerdo.
Afortunadamente, las estampas,
tarjetas que anunciaban actos, hechos...
eventos de cerebros entusiastas
y evocadores tiempos de colegas
han pasado a otro espacio sin angustias.
Un nombre, una mirada, un trago amargo
y los ojos avisan tempestades,
pulsos, intentos, situaciones, gritos, música, pasos
y el reverso de mi mano borra el rastro:
No tengo tiempo para regodearme
ni en mi alergia a los ácaros
ni en el dolor sentido.
Hay muchas más historias por delante
y otro sabor me aguarda en el cajón florido.
Tras ave en libertad de nuevo jaula sale.

Leibi Ng

Créditos imagen: http://juli-snowwhite.deviantart.com/art/Caged-140946103

sábado, 10 de abril de 2010

Si me escondo...


Si me escondo
tras los calzones
coloridos de un payaso
camuflando de la rabia y la tristeza
mis sentidos...
Si me escondo
desde arriba para abajo
en la insegura levedad de este momento...
no es mi culpa.
Afuera está tan triste
y llueve.
© Leibi Ng
Copyright © Leibi Ng

Sonia Rosa

Gracias a la vida, Sonia, que me permitió conocerte y disfrutar tu alegría y entusiasmo.
Gracias a los medios electrónicos que te permitieron conocer mis cuentos de ciguapa y elevarme hasta tu entusiasmo taíno.
Gracias al amor por tus raíces que nos hermanaron en behíques, casabes, dúhos y bateyes.
Gracias a las Antillas que a través de los siglos nos hacen nacer plenos con sus paisajes salobres y sus gaviotas en vuelo.
Gracias a las pencas de coco, a las yaguas y a las caracolas.
Gracias a las arenas de tu Borinquen y a los litorales de mi Quisqueya.
Gracias a los taínos, la gente buena que como tú, hacen que la vida realmente valga la pena.
Dondequiera que estés, sonríeme.
Dondequiera que estés espérame.
Dondequiera que estés, estoy contigo.
Dondequiera que el cáncer se multiplique, no lo veré como fatalidad sino como oportunidad de elevar hacia el cielo a la gente más pura y más buena, porque muriendo es como renacemos.
Por tí, Sonia Rosa y por mi Elena con quien siempre sueño, y por mí, que ahora mismo muero.