viernes, 13 de abril de 2018

SINFONÍA


Él inundó mi ​cuerpo​ de sabores extraños.
aromas de otro mundo, texturas ​encontradas...
Alborotó escenarios, los colores​, los ruidos​;
de pronto noche en día, ​con luceros y luna.
Trajo al hoy el pasado reviviendo fantasmas.
Desparramó mis joyas sobre toda la cama
y a mis pies puso un monte de enigmas y silencios.

Misterio consumado de dios echado en tierra
cargaba en las espaldas los dolores del mundo.
Como Sísifo andaba subiendo cuesta arriba
desde la propia cuna con amores frustrados.

Me mojaba la piel con rumores del alba
Susurraba canciones como quien raspa pailas
de dulces entrañables, pegados a las carnes.

​Domesticó el paisaje de surcos en mi frente
con títulos de libros y sinfonías salvajes​.

Él viajó hacia la tierra del misterio y la sombra
y duerme en la montaña de piedras milenarias.
Yo, convertida en lluvia, sigo como una gota
en un surco de llanto al hollar sus pisadas.

©Leibi Ng

sábado, 24 de marzo de 2018

A UN NIÑO DE CUATRO AÑOS


"Cuando se muere la carne
el Alma va derechito 
a saludar a la Luna 
y de paso al Lucerito".
Violeta Parra.

De vuelta en tus entrañas
de nubes y vapor
mi misión fue muy corta
y entregué con honor
mi cuerpo pequeñito,
mis sonrisas, mi voz...

El árbol doblegado
se humilló sobre mí
para llevarme entero,
para hacerme subir.

Mi padre y mi madre
van a pensarme más
desde hoy para siempre
como el niño que fui.

Escrito en el misterio
quedo a partir de hoy
en el Retiro, el viento
y un manto de verdor.

Me acarician las ramas
cosquillas en mi piel
los pájaros volaron
y mi vida también.

Yo ya estoy en el parque
que llaman El Edén
con los ángeles juego
tú no me puedes ver

Como dijo Violeta
en aquel baquiní
saludar a la luna
me hace sentir feliz.

©Leibi Ng

sábado, 10 de marzo de 2018

SEÑALES

Será la mano de Dios
o el vaho de la lengua de Buda
que insiste en mantener los labios cerrados
por eso aparece la barba de viejo en los árboles de Constanza
y una bolsa amarilla resiste el viento sobre el cristal de tu ventana.

El dolor de la pierna izquierda reflejado en una copa de agua
las joyas perdidas en el interior de un taxi
los recuerdos calcinados en dos ciudades...

Queda la réplica a la apertura de los sentidos:
se mostrará lo invisible
lo peculiar llevará a la reflexión de un colibrí suspendido
y signos de admiración que no cierran
contrariando las reglas.

Lo simultáneo, lo paralelo, la soledad enigmática...
¡Mentira!
Y es que tocas con tus dedos
la residencia de su Alma.

Percibes en este viaje
los colores del deseo
de decisión revestidos.

©Leibi Ng

viernes, 16 de febrero de 2018

INMOLACIÓN

Con esta vocación de mártir
me encuentro por la vida maltratada
obligada a pasar al bando contrario
oculta la misión de ser humana
fervorosa y pasional criatura
consumida en la llama de la otra mitad.
Me enfrento al blanco disfrazada de negro;
tiño al negro con matices de blanco…
Mi alborada y mi noche se funden en mi pubis
y no penetra luz donde la carne luce
sus rojos pasionales.
No hay pasaporte rojo o negro
para esta identidad atravesada
por este gran amor que me ha quebrado
en pedazos de acero y pan trocados:
hirientes y nutricios al mismo tiempo.
Debo enroscar la serpiente que repta
mientras galopa el potro de la misión que oculto.
Pisar como elefante cuando miento
y ocultarme en las sombras como un cuervo
para borrar las huellas de la inmolación.
Ahora te echo en los brazos de mis enemigos
disfrazado el dolor en cruel indiferencia
mientras siento que mil dagas de hierro
se hunden en mis carnes divididas.
Tarde comprenderás que eras mi Patria,
y mis secretos sólo te protegieron.

©Leibi Ng

viernes, 26 de enero de 2018

POSICIÓN FETAL


En la preñez del tiempo
entré al jardín sonoro
donde orina Cupido
la melodía del fauno.

De aquel paño de seda
con aroma de ninfa
encarnaron las flores
del imposible amor.

Doblada su mirada
obscura de designios
brillan en sus pupilas
siluetas de origami
pero ellas no eran luz.

Entonces entré al pozo
detrás de lo absoluto
pero estaba hechizada.

Bajé hasta lo profundo
sin linterna, sin alas…
Con los ojos abiertos
a tientas, sin ver nada...

El anciano sin párpados,
dragones en la espalda
que fuego suspiraban,
puso en mí la templanza.

Su mudez descifraba.

Nadé sin haber agua.

Palpé cada ladrillo
con uñas desgarradas.

Mis ojos le presté
y hubo una luz robada.

Denso, espeso, asfixiante
el recuerdo me ahogaba…

Desperté en mi lugar
al jazmín abrazada,
una sola, mas no:
Única acompañada.

Ahora sí puedo ver
con los ojos del alma.

©Leibi Ng

domingo, 21 de enero de 2018

7 MINUTOS



Ya nunca más despertarás conmigo
ni la luz de la mañana acompañará tu desayuno
Bajo un cielo gris desandarás tus pasos de peregrino
mientras yo mojaré mis pies con olas del Caribe
sin escribir tu nombre nunca más sobre la arena
ni en los troncos anillados de las palmeras
a fuerza de incisiones.
Probablemente entrarás y saldrás de los centros comerciales acompañando a otros,
pero la mercancía ya no te dirá nada
porque era a mí a quien regalabas
presumiendo de la amada que te esperaba en casa.
Los otros buscarán regalos para sus esposas
y tú no tendrás más que un perro amarrado en el patio.
Tus hijos de vez en cuando traerán a tus nietos
y harás el payaso para hacerlos reír
pero igual que Pierrot, tus lágrimas serán cristales puntiagudos
que laceran por dentro, como me pasa a mí.
Y en las bodas, seguirás impresionando a las solteras
a fuerza de chistes forzados
y fotografías piadosas.
Acaso harás el sexo
Acaso te aliviarás 7 minutos
para retornar a mi espera.

©Leibi Ng

miércoles, 17 de enero de 2018

¿POR QUÉ MADRUGO LOS SÁBADOS?



No pueden ser los gallos, ni los repartidores.
Será que el gato busca su comida
que se ha quedado varado en el cerezo
y gime lastimero para que alguien quite
al perro de su vía.
Será que las metáforas simples me duelen en la médula.
O es este olor a madrugada que respiro sin obedecer al sueño.
¡Tanto suceso junto en otra dimensión de la que vengo
y tengo que escapar irresponsable para no completar el hecho!
Los ojos del gato resplandecen su misterio pero mi mirada se pierde en la oscuridad del patio y me quedo sin saber
qué es lo que me despierta en el derroche de silencio.
©Leibi Ng

Estallará la primavera



Solo el letargo de las estaciones
hace que sientas las huellas de la espera
ruegas por dentro para que algo ocurra
y hay mil procesos cercando tu silueta

Áspid de lengua bífida
seno que late acompasado y terso
el aroma de pinos oculta la fuerza
de la aguja certera que atraviesa
la piel con gran fiereza.

Nadie tiene la culpa
es la naturaleza
tus pasos son extraños
aplastan vida y planes
detienen hechos en la línea del tiempo

y ya es inexorable el estallido cierto
de nuestra primavera.
©Leibi Ng

viernes, 22 de diciembre de 2017

NO EN MI MURO



No he vuelto a entrar al sitio preferido,
ese que sin palabras aparecía simultáneo
en nuestros muros.

Hay emociones que es mejor dejar guardadas
y así no quitar la costra que empieza a cerrar la cicatriz.

Sé que se tarda en olvidar el amor de una vía.
Siento sus latidos aún en carne viva

Esa luz que entra a cierta hora.
yo la debo encontrar en otras puertas.

Creo que he logrado emerger de este naufragio:
mi pensamiento es mío nuevamente

Ahora hay una almohada apoyando mi cabeza
y en algún lugar perdido está su compañera.

Empiezo a tumbar uno de cada adorno
que en pareja aconseja el feng shui.

Nada queda por hacer. Todo está dicho.
Hay emociones que es mejor dejar guardadas

No bien he salido de su vida y ya tenía sustituta
¡Es tan frágil el juramento de un hombre ebrio!

Las farolas se apagan a mi paso.
cruzando el parque tan conocido
aún siento su mano sosteniéndome,
aún está el abrazo como abrigo...

Pero es mejor dejar las emociones guardadas
y no sentir, al menos por un tiempo,
porque de tanto amor la vida se desgasta
y ni siquiera las lágrimas son moneda de cambio.

Yo sé que en esta Navidad él tendrá abrigo
mientras yo seguiré persiguiendo luces
por eso no volveré al portal que me gustaba
porque hay emociones que es mejor dejar guardadas.

©Leibi Ng

domingo, 17 de diciembre de 2017

AMOR ETERNO



Ya tú no sientes dolor ni frustración.
Estás acostado en tu féretro con las manos juntas
cruzadas sobre el pecho que yo besaba.
ese que se amoldaba a mi oreja enamorada.
Ya no sube ni baja el hueco entre las costillas.
Te me has muerto en lo brazos
como un soldado triste que nunca combatió.
Delante de tu cadáver rememoro la vida,
desde el primer beso al rictus del adiós.
La primera vez que me buscaste,
elegida entre muchas
como amapola en campo de primavera
Después vendrían los sinsabores de la infidelidad,
las mentiras de la pasión gastada
el fraude de lo cotidiano...
La duda infinita de dejarte o no dejarte
y el cambio en el momento justo para que no me fuera
Millones de parejas jugando el mismo juego
de la costumbre
Me pregunto para qué tener conciencia
si no le vamos a hacer caso.
Ríos de llanto vertido sobre las almohadas
y las tareas de la casa haciendo su papel
de mantenerme atada por los niños,
la familia, el futuro incierto...
No me dejaste trabajar porque eso deshonraba.
Las mujeres que trabajan en la calle siempre son acosadas
y tú no querías salir a matar a alguien que se metiera conmigo.
¡Valiente tú cuando no hacía falta!
En los momentos más duros de nuestra vida te amilanabas.
Siempre hallabas la forma de no estar, de disculparte
como el genio que solo da para crear y lo cotidiano le es ajeno.
Ahora estás muerto. Ya jamás pelearás por mi
y no me harás falta tampoco porque aprendí a defenderme.

Todos creen que estoy rezando y llorándote.
Sólo yo sé que te amaré para siempre
porque jamás has estado conmigo
y esa es la melodía que me hará continuar:
Me quedé enamorada del que se fue.
©Leibi Ng

sábado, 16 de diciembre de 2017

LA COSA BONITA



"Es increíble la cantidad de cosas
que nos enseñaron a no entender". Oscar Wilde 

Por las paredes, la vida
crea sospechosos relieves:
sinuosos, rectos, rugosos,
lisos… siempre caprichosos.

Los susurros ¿de termitas?
Tuertos laberintos.
ocultos, perversos.
Ladrillos fijados
con grises cementos.
Las estalagmitas,
las estalactitas
Maderos que crujen,
mordientes, serrados...
Abajo es arriba,
en lo profundo vibra.
Aquí es el silencio de una vida rota.
Adentro, tapiada, es la sangre presa.

Sobre papel inventada
se erigió entre las columnas
con un lápiz y una escuadra.
Arquitectos, ingenieros,
obreros que sin ver planos
se expanden hacia lo ancho
sobre las bases, hondas peanas:
Agujeros como tumbas
son maderos traspasados
crucificando el vacío
con clavos atravesados.

Habitante solitaria,
convirtió a la mujer libre
en su presa de confianza.
De la noche a la mañana
con el humo del cigarro
letra a letra la define
letra a letra la amortaja.

Ella deambula sonámbula
sin saber que en sus entrañas
late vida y está sola
pero su mente la engaña.

Los ciegos viven sin ver
se aferran a las texturas
a las grietas, las fisuras,
arabescos en paredes
columnas falsas, dinteles
puerta hacia ninguna parte
que poco a poco le absorben
el tacto, la sangre, el habla…

Así, de día, ella escribe.
Así, de noche, ella vaga.
Así, quienquiera que venga
ha de pagar con su miedo
el más extraño alquiler
de habitar lo ya ocupado.

Soy yo la dueña y señora
de estas paredes malditas
si quieres, vives conmigo,
de lo contrario, te marchas.

Es de día y en la casa
sólo se escucha el teclado
de la escritora que muere
por la criatura que mata.

©Leibi Ng

domingo, 3 de diciembre de 2017

En paz y a voluntad


A las 12 de la noche
hay ambientes así:
casi tormenta
cuando el calor agobia
el abanico es hélice acelerada
de un avión malsonante.
Podría leer, que es lo que suelo 
hacer en noches como estas
pero lo cierto es que me vuelvo una lectora asmática: rodeada de libros por todas partes
y respirar uno no puedo.
Y claro, se puede usar la autocomplacencia,
(es bien sabido que las mujeres
la usamos para conciliar el sueño
como si no hubiese
Sedoxil sin receta médica).
A estas horas, en que amenaza lluvia
como siempre
me gustaría treparme a la azotea
(cosa que nunca hago)
y tumbarme en el techo -entonces suelo-
a comprobar lo insignificante que soy
de cara a las estrellas,
pero mi corazón
hecho un murmullo
tiene un soplido cansado
y ya no da pesadilla su compás
sino clemencia.
Que lo deje en paz, dice
y me acabe de largar
con tanta insatisfacción
a ver si puede 
latir en paz y a voluntad
al fin libre de mi
¡Maldita paradoja!
©Leibi Ng