jueves, 14 de junio de 2018

ÚNICA YO

Santo Domingo. El Dinero

Yo sola contra el ruido
aquí en lo alto.
Única yo,
mirando a las hormigas.
Me gano la hermosura donde existe.
Ignoro hoyos y grietas donde gritan.

Concedo, pues hay otros militantes
del suelo, el viento, el agua...
y hacen fuego.
Trafican con basura, luz y cables...
tumban árboles... camiones repletan.
Violan el rojo, el azul, el blanco:
no reconocen niños. Son ladrones.

A veces pienso que la ciudad es mía.
Que sus calles me habitan donde piso.
Entro y salgo por todas sus esquinas.
Subo y bajo por cuestas y avenidas.
Penetro por ventanas y balcones...
Tropiezo, caigo y a veces, levito.

Y es desde mis pies que pisan fuerte
de donde crezco hacia lo alto
sin medida.
No importa que sin techo viva
Cero límite aquí.
El paso pido.
Soy dueña por derecho.
Así lo ejerzo.
©Leibi Ng 

jueves, 31 de mayo de 2018

GRITO

Un solitario grito en madrugada, solapado, furtivo, desgarrado...
ábreme a dimensión de olvido la voz que hasta el momento se callaba.
Uno solo, sin eco ni constancia, denuncia de los sueños sus abismos.
©Leibi NG

SONRISA

SONRISA 

La luna, sobre mi lecho.
Sus luces sobre mi almohada.
Escarcha en la tela blanca,
escamas de puro nácar.
Contemplo la luna, luna
sobre mi pijama guarda.
Al levantar la cabeza
su sonrisa me hace gracia.
©Leibi NG


miércoles, 30 de mayo de 2018

OLVIDO

OLVIDO


Mi lengua está prisionera entre dientes
porque he prohibido que salga algún sonido
si tú sospechas que por ti me muero
el amor mío lo escondo cuerpo adentro.

Fuiste y eres la brasa de mis días
la luz de mis mañanas y mi vida;
yo a ti quería darte por entero
el cuerpo, el alma y todos mis suspiros.

Por ti sitiada mi ciudad incendiada
por ti vencida en apagado orgullo
triste elección que pago demudada.

No hay más hombre que tú.  A ninguno quiero.
Por eso callo de acción y de palabra
Por eso muero envuelta en el olvido.
©Leibi Ng

viernes, 25 de mayo de 2018

AGAETE


Con todos los paisajes despiertos tras mis ojos,
te recordé Agaete, con tu Dedo de Dios.

El mar y el cielo siempre pretendiendo aquel beso
que el horizonte estrecha,
y el muchacho en el muelle, mirándonos los dos.

No sé por qué, Agaete te has colado en mi sueño
trayéndome un recuerdo de añil, de sol y luz
si han pasado los años, si ya se borró el día...

Si ya se me olvidaba el blanco de tus casas
y las arenas mansas de las playas pobladas,
tus palmas, tus balcones, tu gente tan canaria,
con ese dejo al habla familiar en mi América,
el café y la comida, las estatuas, la plaza...

Me has despertado, Agaete, iluminando el día
yo, que en una maleta te había doblado en dos,
plisadito y guardado rezándote un adiós.

©Leibi Ng

domingo, 13 de mayo de 2018

PRIMAVERA

Christian Schloe


Estoy, de nuevo amor,
florecida en tu canto
y ya no caben más
las ramas en mis heridas.
Me traspasas por diez
-de tu savia a la mía-,
me surcas y me siembras
con flores, con espinas.
En la alegría callada
en que agonizo y vivo
estallo desde ti
para crecer florida
que bebo de tu sed
que en mí tú te enraízas
que es primavera y trino
contigo en el camino.
Que me riegas de fe
y florezco a la vez
que muero en un suspiro
que de mi centro brota
el llanto de un chiquillo.
Estoy, de nuevo amor
preñada de tu abismo.
©Leibi Ng

miércoles, 2 de mayo de 2018

O DIOS O EL DIABLO

.

Cuando todo comenzó
ya tú pensabas en juego.
Noches interminables
como papel en blanco
borrándonos el sueño.

Ocultando los miedos
el vacío y el dolor
tu presencia fue constante
hasta que oscureció.

Desde que esto comenzó
fue una angustia demencial
de titubeos narrados,
y de encuentros frustrados.

Y cada noche
sentía la urgencia
de escapar a mi refugio
de libros y soledad.

La insistencia irracional
de lo que no puede ser
de Dios y el Diablo a la vez.

Hoy me pongo por final
una elección radical:
o las tinieblas o la luz.

Desde que esto comenzó
era un juego para ti:
yo tan sólo era una más
un truco de seducción.

Terror de permanecer
ante el abismo profundo
equivocar el aroma
llamarme con otro nombre.

Ahora me encuentro cansada
de repetir el error
los amores de dos aguas
no me sirven, no me van.

Veo tu rostro en esta estancia
con ojos sin soluciones
quiero que te marches ya
pues nunca has estado aquí.

Trata sólo de entender
que jamás podrás tener
este amor entero.

Tú no decides, yo sí.
estás preso en tu confort
pero tienes que asumir
o Dios o el Diablo.
©Leibi Ng


viernes, 13 de abril de 2018

SINFONÍA


Él inundó mi ​cuerpo​ de sabores extraños.
aromas de otro mundo, texturas ​encontradas...
Alborotó escenarios, los colores​, los ruidos​;
de pronto noche en día, ​con luceros y luna.
Trajo al hoy el pasado reviviendo fantasmas.
Desparramó mis joyas sobre toda la cama
y a mis pies puso un monte de enigmas y silencios.

Misterio consumado de dios echado en tierra
cargaba en las espaldas los dolores del mundo.
Como Sísifo andaba subiendo cuesta arriba
desde la propia cuna con amores frustrados.

Me mojaba la piel con rumores del alba
Susurraba canciones como quien raspa pailas
de dulces entrañables, pegados a las carnes.

​Domesticó el paisaje de surcos en mi frente
con títulos de libros y sinfonías salvajes​.

Él viajó hacia la tierra del misterio y la sombra
y duerme en la montaña de piedras milenarias.
Yo, convertida en lluvia, sigo como una gota
en un surco de llanto al hollar sus pisadas.

©Leibi Ng

sábado, 24 de marzo de 2018

A UN NIÑO DE CUATRO AÑOS


"Cuando se muere la carne
el Alma va derechito 
a saludar a la Luna 
y de paso al Lucerito".
Violeta Parra.

De vuelta en tus entrañas
de nubes y vapor
mi misión fue muy corta
y entregué con honor
mi cuerpo pequeñito,
mis sonrisas, mi voz...

El árbol doblegado
se humilló sobre mí
para llevarme entero,
para hacerme subir.

Mi padre y mi madre
van a pensarme más
desde hoy para siempre
como el niño que fui.

Escrito en el misterio
quedo a partir de hoy
en el Retiro, el viento
y un manto de verdor.

Me acarician las ramas
cosquillas en mi piel
los pájaros volaron
y mi vida también.

Yo ya estoy en el parque
que llaman El Edén
con los ángeles juego
tú no me puedes ver

Como dijo Violeta
en aquel baquiní
saludar a la luna
me hace sentir feliz.

©Leibi Ng

sábado, 10 de marzo de 2018

SEÑALES

Será la mano de Dios
o el vaho de la lengua de Buda
que insiste en mantener los labios cerrados
por eso aparece la barba de viejo en los árboles de Constanza
y una bolsa amarilla resiste el viento sobre el cristal de tu ventana.

El dolor de la pierna izquierda reflejado en una copa de agua
las joyas perdidas en el interior de un taxi
los recuerdos calcinados en dos ciudades...

Queda la réplica a la apertura de los sentidos:
se mostrará lo invisible
lo peculiar llevará a la reflexión de un colibrí suspendido
y signos de admiración que no cierran
contrariando las reglas.

Lo simultáneo, lo paralelo, la soledad enigmática...
¡Mentira!
Y es que tocas con tus dedos
la residencia de su Alma.

Percibes en este viaje
los colores del deseo
de decisión revestidos.

©Leibi Ng

viernes, 16 de febrero de 2018

INMOLACIÓN

Con esta vocación de mártir
me encuentro por la vida maltratada
obligada a pasar al bando contrario
oculta la misión de ser humana
fervorosa y pasional criatura
consumida en la llama de la otra mitad.
Me enfrento al blanco disfrazada de negro;
tiño al negro con matices de blanco…
Mi alborada y mi noche se funden en mi pubis
y no penetra luz donde la carne luce
sus rojos pasionales.
No hay pasaporte rojo o negro
para esta identidad atravesada
por este gran amor que me ha quebrado
en pedazos de acero y pan trocados:
hirientes y nutricios al mismo tiempo.
Debo enroscar la serpiente que repta
mientras galopa el potro de la misión que oculto.
Pisar como elefante cuando miento
y ocultarme en las sombras como un cuervo
para borrar las huellas de la inmolación.
Ahora te echo en los brazos de mis enemigos
disfrazado el dolor en cruel indiferencia
mientras siento que mil dagas de hierro
se hunden en mis carnes divididas.
Tarde comprenderás que eras mi Patria,
y mis secretos sólo te protegieron.

©Leibi Ng

viernes, 26 de enero de 2018

POSICIÓN FETAL


En la preñez del tiempo
entré al jardín sonoro
donde orina Cupido
la melodía del fauno.

De aquel paño de seda
con aroma de ninfa
encarnaron las flores
del imposible amor.

Doblada su mirada
obscura de designios
brillan en sus pupilas
siluetas de origami
pero ellas no eran luz.

Entonces entré al pozo
detrás de lo absoluto
pero estaba hechizada.

Bajé hasta lo profundo
sin linterna, sin alas…
Con los ojos abiertos
a tientas, sin ver nada...

El anciano sin párpados,
dragones en la espalda
que fuego suspiraban,
puso en mí la templanza.

Su mudez descifraba.

Nadé sin haber agua.

Palpé cada ladrillo
con uñas desgarradas.

Mis ojos le presté
y hubo una luz robada.

Denso, espeso, asfixiante
el recuerdo me ahogaba…

Desperté en mi lugar
al jazmín abrazada,
una sola, mas no:
Única acompañada.

Ahora sí puedo ver
con los ojos del alma.

©Leibi Ng

domingo, 21 de enero de 2018

7 MINUTOS



Ya nunca más despertarás conmigo
ni la luz de la mañana acompañará tu desayuno
Bajo un cielo gris desandarás tus pasos de peregrino
mientras yo mojaré mis pies con olas del Caribe
sin escribir tu nombre nunca más sobre la arena
ni en los troncos anillados de las palmeras
a fuerza de incisiones.
Probablemente entrarás y saldrás de los centros comerciales acompañando a otros,
pero la mercancía ya no te dirá nada
porque era a mí a quien regalabas
presumiendo de la amada que te esperaba en casa.
Los otros buscarán regalos para sus esposas
y tú no tendrás más que un perro amarrado en el patio.
Tus hijos de vez en cuando traerán a tus nietos
y harás el payaso para hacerlos reír
pero igual que Pierrot, tus lágrimas serán cristales puntiagudos
que laceran por dentro, como me pasa a mí.
Y en las bodas, seguirás impresionando a las solteras
a fuerza de chistes forzados
y fotografías piadosas.
Acaso harás el sexo
Acaso te aliviarás 7 minutos
para retornar a mi espera.

©Leibi Ng